No hay un precio único, pero sí cuatro formas de pagarla. Y unas cuantas preguntas que te conviene hacer antes de decidir.
Si preguntas cuánto cuesta una web, lo normal es que te respondan «depende». Tiene sentido: depende de lo que necesites y de cómo la hagas. Esto es lo que hay que mirar.
Cuatro formas de tener una web
Hacerla tú con un constructor. Pagas una suscripción y pones tu tiempo.
Un freelance. Precio y calidad muy variables; suele depender de una sola persona.
Una agencia a medida. Pensada para tu caso, con un proceso más largo y un presupuesto más alto.
Un servicio cerrado con IA y revisión. Alcance y precio fijos, y un proceso automático. Es lo que hacemos nosotros.
Lo que hay que preguntar siempre
¿Qué incluye exactamente? ¿Cuántas páginas y cuántos servicios?
¿Hay cuotas mensuales o costes recurrentes? ¿Cuáles?
¿Quién registra el dominio y a nombre de quién?
¿Cuántas rondas de cambios hay?
¿Qué pasa si quiero llevarme la web a otro sitio?
Cómo lo hacemos nosotros
La web cuesta 299 € + IVA, en dos pagos, con todos tus servicios y una ronda de cambios. Sin cuotas mensuales por ahora. Lo explicamos todo antes de que pagues nada.